news ID: 16658
News date: 2022-12-12 13:35:29

Primera reunión especializada de la Conferencia internacional mujer y anticorrupción Es deber de los países oponerse a las herejías corruptas de los dictadores en los foros internacionales.

El primer encuentro especializado de la "Conferencia Internacional sobre la Mujer y la Lucha contra la Corrupción" fue organizado por la Vicepresidencia Internacional de la Mujer y la Familia y en colaboración con el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio de Justicia, el Instituto para la Protección de los Derechos de la Mujer, el Centro de Estudios de la Mujer y la Familia de la Universidad de Teherán y la Municipalidad de Teherán que se llevó a cabo en el Centro de conferencias de la Torre Milad.

En este encuentro, la Vicepresidencia de Asuntos de la Mujer y la Familia recibió a representantes de 30 embajadas de Suiza, Túnez, Venezuela, Australia, Cuba, Chile, Bangladesh, Japón, Bolivia, Brasil, Italia, Kirguistán, Nigeria, México, Nicaragua, Zimbabue , Vaticano, Siria, Palestina, Eslovenia, Omán, Guinea, Pakistán, Argentina, Filipinas, Sudáfrica, Malasia y destacadas figuras científicas, culturales, políticas y sociales, representantes de organismos gubernamentales y organizaciones no gubernamentales, investigadoras y pensadoras.

El grupo de trabajo Mujer y anticorrupción está en la agenda de la Vicepresidencia de Asuntos de la Mujer y la Familia.

La Dra. Ensieh Jazali, Vicepresidenta de Asuntos de la Mujer y la Familia, dijo en esta reunión: “Según algunos estudios, las mujeres enfrentan menos corrupción en cualquier cargo que ocupan debido a su espíritu más pacífico. De hecho, en muchas sociedades, las mujeres, debido al papel que desempeñan en la familia y en la sociedad en general, suelen prestar más atención que los hombres a la cooperación, la moralidad, la limpieza y el interés público.

La corrupción económica y administrativa distorsiona la confianza pública y el estado de derecho, hace ineficaz la consolidación de la paz y debilita los derechos humanos, y obstaculiza el progreso de la justicia de género y los esfuerzos para lograrlo; por lo tanto, el mundo no puede permitir que se propague las acciones corruptas. Al mismo tiempo, las experiencias de años de esfuerzos por la lucha anti corrupción a nivel internacional y nacional muestran que este mal social afecta de manera diferente a mujeres y hombres, por lo que debe adoptarse una perspectiva de género frente a este dilema que es necesario e inevitable atender.

De hecho, la injusta discriminación que ha existido y existe contra las mujeres a lo largo de la historia, las ha hecho más vulnerables, y los daños causados ​​por la corrupción afectan más a las mujeres y agravan su situación; por ejemplo, debido a estas desigualdades de género, especialmente en términos de logros educativos, pueden debilitar las voces de las mujeres y hacerlas más sensibles a la corrupción; ya que estos sectores menos favorecidos conocen menos sus derechos, no tiene acceso a instancias de poder y no denuncia las violaciones sufridas; o, en muchos países, las mujeres constituyen una gran parte de la fuerza laboral del sector informal, donde tienen menos garantías legales, no hay supervisión estatal y los empleadores asignan salarios más bajos que a los hombres, lo que en sí mismo es una forma de corrupción; Además, en otras áreas como los derechos a la propiedad y la violencia de género, las mujeres son menos propensas a acudir a los tribunales y presentar denuncias por diversos motivos; así como también interviene el miedo a las represalias y la idea de que no serán tomadas en serio y probablemente nadie valorará sus informes, peticiones o denuncias”.

La Vicepresidenta agregó: "En línea con sus funciones de alta responsabilidad frente al personal y como la principal autoridad para la formulación de políticas en el campo de la mujer y la familia en el país, la vicepresidencia ha propuesto la formación de un "Grupo de Trabajo sobre la Mujer y el Combate a la Corrupción" que pueda tomar medidas efectivas para apoyar mujeres contra la corrupción e incrementar su participación en los cambios sociales”.

Entre las funciones de este grupo de trabajo, afirmó que las prioridades están en hacer frente a la corrupción administrativa, económica y sexual, teniendo en cuenta el papel y la posición de las mujeres, proporcionando las plataformas necesarias para la ejecución de los derechos religiosos y legales de las mismas; establecer un sistema de selección por mérito y beneficiarse de mujeres competentes, eficientes y que luchen en contra de la corrupción en diferentes niveles de gestión, en la formulación de políticas administrativas; brindar soluciones legislativas, ejecutivas y judiciales en materia de protección de las mujeres, víctimas de delitos de corrupción administrativa, económica y sexual; cooperando con diversas instituciones y brindando asistencia judicial, asesoría legal y un fondo de apoyo para mujeres víctimas de delitos relacionados con la corrupción.

Las Asambleas Internacionales tienen el deber de beneficiarse de las capacidades especiales y únicas de las mujeres en la lucha contra la corrupción en diferentes niveles, por lo tanto, privar a Irán, la participación en estas Asambleas, es privar a las mujeres de este derecho. Este ha sido un proyecto en marcha de Estados Unidos para expulsar a Irán de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de las Naciones Unidas, esta es una clara injusticia para las mujeres iraníes y pisotea sus derechos absolutos.

Asimismo, los reclamantes de eliminar la discriminación segregan abiertamente a algunas mujeres con enfoques puramente políticos y en forma de bombo mediático y sin ninguna cita autorizada.

Esta innovación puede tener consecuencias muy lamentables en estas asambleas, y es deber de todos los países oponerse a la herejía, la coerción y las prácticas que son la encarnación concreta de la corrupción en las mismas organizaciones internacionales.

La propuesta de expulsar a Irán de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer es un ejemplo de abuso de poder.

Dra. Jadiya Karimi, Directora General de Asuntos Internacionales de la Vicepresidencia de Asuntos de la Mujer y la Familia y Secretaría Científica de la conferencia, al señalar la importancia del tema y las actividades realizadas al respecto tanto en el eje nacional como internacional, declaró: “La idea de "La mujer y la lucha contra la corrupción" luego de investigaciones de expertos en cooperación con el Ministerio de Justicia, la Autoridad Nacional de la Convención Anticorrupción de las Naciones Unidas y el Ministerio de Relaciones Exteriores llevó a la formación de un comité interno especializado "La mujer y la lucha contra la corrupción" y muchas investigaciones en diversos campos como la psicología, la sociología, el derecho, la gestión y los estudios de la mujer fueron clave en la cooperación de investigadores nacionales e internacionales.

Además, se ha elaborado y presentado para su revisión y aprobación en la Jefatura Nacional de la Mujer y la Familia la carta de aprobación para la conformación del grupo de trabajo “La mujer y la lucha contra la corrupción” con el objetivo de otorgar autoridad y aumentar la facultad de exigir esta cuestión. En la dimensión internacional, la idea de “la mujer y la lucha contra la corrupción” fue compartida con otros países en las reuniones paralelas del 66º período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York y fue bienvenido. Además, este tema fue propuesto como uno de los temas estratégicos en el Grupo de Trabajo de Empoderamiento Económico de las Mujeres de los Países de la Ribera del Océano Índico (Ayora) por esta administración general como cabeza del grupo de trabajo, y fue aprobado por los miembros por consenso”.

Prosiguió aclarando: “Como proviene del concepto de documentos internacionales, la corrupción es ´abuso de poder para lograr intereses personales, fundamentales y grupales´. Lamentablemente, hoy somos testigos al abuso de poder de algunas superpotencias, cuyo ejemplo más reciente es la propuesta estadounidense de expulsar a la República Islámica de Irán en la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer, lo que significa privar a las mujeres iraníes de participación y sinergia en el ámbito internacional. Esta acción en realidad abusa del título de ´defensa de los derechos de las mujeres´ y utiliza una organización internacional como herramienta para presionar a Irán y violar los derechos humanos de las mujeres iraníes”.